Lillo da vida al Almería

28 febrero 2010

Las cosas no funcionaban en un Almería que coqueteaba con el descenso, por eso antes de que la primera vuelta terminara, Hugo Sánchez fue despedido y se contrató como sustituto a Juanma Lillo con la intención de que funcionara como revulsivo. Va a terminar febrero y el guipuzcoano, un técnico con fama de descender a los equipos en los que entrena, ha conseguido colocar al Almería muy lejos de los puestos más peligrosos de la clasificación.

El entrenador con espíritu de filósofo ha aplicado su mentalidad al conjunto andaluz y está obteniendo sus frutos, de hecho, desde que el vasco llegó al banquillo del estadio de los Juegos Mediterráneos el Almería sólo ha perdido un partido, frente al Sevilla. El estilo de juego trata de asemejarse al del Barcelona de Guardiola, es más, se dice habitualmente que el catalán tiene a Lillo como uno de sus referentes.

Desde luego el mérito del entrenador es innegable puesto que no ha habido ninguna novedades en cuanto a llegadas o salidas de jugadores se refiere. Lillo ha heredado el mismo bloque del que disponía el mexicano Hugo Sánchez.
El cambio es observable fundamentalmente en el trato con el balón del Almería. Mientras Hugo Sánchez buscaba un fútbol más directo y llegar con rapidez al área contraria, Lillo propone un estilo de juego mucho más combinativo y mayor toque en el centro el campo.

El protagonismo de jugadores como Soriano o Crusat es cada vez mayor, lo cual unido a la recuperación de Guillherme, Goitom y Uche y al buen momento de Diego Alves -el futuro portero titular de la selección brasileña- han conseguido sacar al Almería del pozo y cambiar la irregularidad de principio de temporada por unos resultados realmente buenos.

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El Real Madrid gana cuando peor juega

6 diciembre 2009

Tras la mejoría mostrada en el Camp Nou, el Real Madrid debía corroborar el cambio ante un Almería que llegaba al Bernabeu tras haber encajado cuatro goles en su último partido de liga frente al Athletic. El cambio fue visible solo a medias.

La primera parte fue un dominio blanco abrumador, en el que el conjunto entrenado por Hugo Sánchez ni se acercó a la portería de Casillas. El marcador al descanso señalaba 1-0, pero la diferencia pudo haber sido mucho mayor de no haber sido por un gran Diego Alves, que paro todo lo que pudo, aunque nada pudo hacer en el cabezazo de Sergio Ramos que dio ventaja al Real Madrid. Con Van der Vaart haciendo de Kaka’, el equipo merengue llegó fácil hasta el borde del área del Almería, aunque solo consiguió perforar la portería en una ocasión. El partido estaba controlado, y parecía cuestión de tiempo que el Real Madrid marcara el segundo y cerrara el partido en la segunda mitad. ¿Una noche tranquila en el Bernabeu? Nunca.

Como suele ser habitual, los de Pellegrini salieron más relajados tras el descanso y lo pagaron muy caro. El Almería comenzó a llegar a la meta de Casillas, primero con un disparo de Kalu Uche, luego con uno de Bernardello. Y tras los avisos, los goles, el primero de Soriano y el segundo de Uche, ante los que Casillas no pudo hacer nada.
Tocaba remontar un resultado que era injusto, pero el Real Madrid es experto en este tipo de situaciones. Primero Higuaín marcó tras un mal despeje para Acasiete, más tarde Benzema aprovechó el rechace de Diego Alves tras un penalty inexistente sobre Cristiano Ronaldo que el propio luso se encargó de lanzar. Para redondear el resultado, el crack del Real Madrid finalizaría un contraataque. El portugués sería expulsado más tarde por una acción absurda que le impedirá jugar en Mestalla.
Finalmente, 4-2. Parece que el Real Madrid solo gana cuando juega alocadamente.