La lógica aplastante de Guardiola

31 octubre 2009

Guardiola va camino de superar todo lo que consiguió su “maestro” Johann Cruyff. De hecho, ya ha conseguido algo que el holandés nunca consiguió, el ya conocido triplete.

Es cierto, Guardiola cuenta con una de las mejores plantillas del mundo, pero no era así cuando firmó como entrenador hace dos años. En aquella época, el Barcelona tenía en sus filas jugadores problemáticos como Ronaldinho o Eto’o, estaba sumido en una crisis de identidad, sin un claro estilo de juego debido al caos que reinaba con Rijkaard. Guardiola supo salvar todo eso y formar un equipo campeón.

No obstante, lo que más me maravilla de Pep es su claridad de ideas. Tiene una facilidad para expresar lo que quiere, lo que facilita mucho la asimilación de los jugadores. En cuanto al trato con la prensa, no recuerdo a un entrenador tan coherente. No sólo por la humildad que demuestra, sino por el perfecto manejo del contexto, algo que ya controlaba dentro del campo como jugador. Guardiola sabe cuándo ser irónico, cuándo ser frío y cómo explicar lo que piensa. Todo lo que dice tiene lógica, como sus declaraciones sobre Pellegrini. Cualquier otro entrenador habría ignorado hacer comentarios sobre el eterno rival, y mucho menos elogiarlo, pero Guardiola no. Otro ejemplo podría ser su respuesta a una pregunta relativa a Pedrito y Henry, pero dejaré eso para más adelante, cuando Don Pedro (?) vuelva a tener una actuación destacada y los barcelonistas vuelvan a pedir su titularidad en lugar del francés.

 

 


Mourinho uno, Guardiola cero

17 septiembre 2009

El Inter de Milán consiguió frenar ayer al Barcelona. El resultado fue de 0-0, pero probablemente fuera uno de los partidos más entretenidos que un verdadero amante del fútbol pueda ver. Se enfrentaban dos estilos contrapuestos, el táctico de Mourinho contra el fútbol ofensivo de Guardioa y su Barcelona tricampeón. Y aunque el partido terminara en empate, es justo decir que la batalla la ganó el entrenador portugués.

Impresionante despliegue táctico del Inter. Conseguir no dejar casi ningún hueco a jugadores tan imprevisibles y desequilibrantes como los de Barcelona requiere mucho, pero que mucho trabajo. También se pudo observar los pequeños problemas que tiene el Barça para sacar el balón cuando le presionan en su campo, pero este año lanzar un despeje hacia arriba no es sinónimo de perder el balón puesto que cuentan con un jugador capaz de realizar controles imposibles (Ibrahimovic). Curiosamente, fue Eto’o quien realizó esa presión asfixiante para el Inter y que llegó a agobiar al Barcelona durante algunos minutos de la primera parte. Sin embargo, no hay muchos jugadores en el mundo capaces de sacrificarse como lo hace el camerunés, y creo que ninguno -si acaso Didier Drogba en plena forma- capaz de hacerlo durante todo el partido.

Por otra parte tenemos la movilidad del Barcelona. Parar a un jugador como Messi, que tan pronto aparece por el medio que como por la banda, debe de ser el trabajo más duro para un lateral. Chivu aguantó como pudo. Alves estuvo un tanto desaparecido, en lo cual me pareció otro acierto de Mourinho, ya que situó a Muntari en lugar de Stankovic para tapar las subidas del brasileño, y aunque el ghanés se mostrara totalmente inoperante en ataque, defensivamente cumplió. De todos modos, lo más maravilloso del Barcelona es Xavi. Su visión de juego y control del partido son espectaculares. Dio hasta tres pases -imposibles- que fueron una ocasión clara de gol, y que hubieran cambiado el partido. Sin embargo el empate se mantuvo hasta el final, enfadando a Guardiola y dejando satisfecho a Mourinho.