
Nada dura eternamente. Todo en la vida es efímero, incluso la propia vida. También lo es este humilde blog, que hoy escribe su último capítulo. Cuando lo abrí, con la única intención de verter en él algunas de mis opiniones sobre fútbol, jamás imaginé que duraría activo tanto tiempo, casi un año entero. Gracias a ello, y también a Twitter, he conocido a un montón de gente muy interesante con la que debatir. Sin embargo, el blog se estaba empezando a convertir en algo cercano a una obligación, y ahora tengo otros proyectos en mente. No hay mejor momento que este, con la histórica victoria de España aún reciente, para apartarme. Volveré. Si no es aquí será a otro sitio. La pasión por el fútbol sí es eterna. Hasta entonces.
Escrito por Marcos G. Rayado 
